Página  literaria de Sheina  Lee

El Imperio romano rugía desesperado ante la locura de su máximo gobernante, Nerón Claudio César Augusto Germánico. La sangre y el miedo corría por doquier, nadie era incólume a esta fiera salvaje que parecía no tener control.
Un nefasto momento en la historia de la humanidad como tantos otros que existieron antes y después, en los cuales la racionalidad parecía haberse esfumado, al igual que los nobles sentimientos entre los seres humanos.
Pero como ocurre tantas veces, cuando creemos que todo se ha perdido, suelen surgir aquellas figuras llenas de luz, intentando demostrar, que aún estamos a tiempo de recuperar la sensatez, y por sobre todas las cosas, el amor.
Así fue como el Centurión Marco Augusto Glabro, decidió luchar contra todos los males de este mundo y el otro, para defender el afecto y la pasión que sentía por el liberto Flavio, desaparecido misteriosamente mientras él estaba en batalla.
-“Hasta los Dioses temblarán si no lo encuentro”-levantó su espada hacia el cielo, dejando atrás el temible ejército que lo había seducido con su voz de gloria y poder, haciéndolo olvidar todo lo que había prometido a su amante.
Los confines de la tierra eran pequeños para el angustiado romano que no perdía ni por un insten la esperanza de encontrar a su amado, teniendo la firme convicción, que después de la oscuridad viene la luz. Aun cuando a veces, esta puede ser demasiado larga…