Armando Cabrera, un tímido joven con varias relaciones sentimentales fallidas, solía pasar los días detrás del mostrador de su juguetería soñando con encontrar el verdadero amor. Cuando estaba convencido de que trascurririá solo el resto de su vida , participa accidentalmente en el nacimiento de Paolina, sobrina de un amante momentáneo, cuya madre muere a las pocas horas del parto. Años más tarde, la niña reaparece “casualmente” con su padre, bridándole una nueva esperanza que creyó irremediablemente perdida.
-Tienes un ojo de cada color –comentó Paolina extrañada.
-Cariño, no seas atrevida. Disculpe a mi hija, es muy espontánea -balbuceó el padre de la niña disculpándose ante Armando. Por cierto, soy Enrique Monti-saludó extendiendo la mano.
-.Armando Cabrera, a sus órdenes. Y estoy acostumbrado a esos comentarios , no se preocupe -respondió el joven devolviendo el gesto, mientras la niña sonreía pícaramente sin decir una sola palabra.
“El azar es un milagro disfrazado.”

Alejandro Jodorowsky
(17 de febrero de 1929,Chile)