Con ustedes: Mike, Niby , Memo y Jhony. Ellos son:

¡APOCALIPSIS MUSICAL BAND!


Apenas escuchar sus nombres, los cuatro componentes del grupo salieron e la forma prevista, y comenzaron a tocar deseosos de aprovechar al máximo el tiempo establecido.
-Buena suerte- deseó Maurice al baterista que se volvió un segundo para sonreír al tímido joven.
-Ya la tuve, al conocerte -respondió Mike continuando su camino hacia el escenario.
-Apuren, por favor –exclamó Memo. ¡No puedo más de los nervios!
-Aquí están, son ellos, el fin del mundo se ha acercado de la mano de cuatro músicos insuperables -exclamó nuevamente el anunciador mientras la excepcional voz de Niby comenzaba a flotar por el estadio.
-Hola, papá-gritó Niby al ver a su padre en primera fila levantando una foto del grupo. Un poco más lejos, dentro de un stand especialmente preparado para la prensa, un periodista fumaba un cigarro mientras trasmitía todo lo que acontecía en el lugar.
-Éxito, Mike. Lo mejor para todos. Aunque no lo precisan, son grandiosos-sonrió melancólico mientras comentaba hacia todas del planeta lo que estaba aconteciendo
Entre vítores y aplausos, la presentación del conjunto acabó y los cuatro jóvenes regresaron al camarín.
-Felicidades, Señores, hicimos historia-exclamó Jean Paul destapando una botella de champagne
-Por muchos triunfos más-exclamó Alvaro levantado su copa al ahora estrellado cielo.
-Sin duda así será-musitó Antoine escuchando la animada conversación entre los componentes del grupo. ¡Por Apocalipsis, por la amistad, por la familia, por el amor…! -suspiró observando besarse a Mike y Maurice.
-Deja de espiarnos y ven a brindar -exclamó Mike dirigiendo una seria mirada al contratista.
-Definitivamente no me equivoqué al elegirlos. Ustedes son los mejores, ustedes son mi familia –.asintió uniéndose al grupo que no dejaba de hacer bromas y reír.
-¡APOCALIPSIS!-exclamó Memo mirando su prometido que había comenzado a lagrimear.
-¡Por nosotros! -levantó Antoine la copa abrazando a su novio con firmeza. El éxito recién estaba comenzando, y sin duda tenían mucho trabajo por delante. Pero eso no importaba, porque estaban juntos. Y así continuarían. Dios mediante, por siempre.