Estoy seguro de que estamos cometiendo un grave error-giró Pierino clavando sus verdes ojos en la encendida mirada del dueño de casa.
-No lo creo, si muriera mañana, este instante contigo habría valido la pena-asintió James posando sus labios en la boca de su compañero.
-Espero tengas razón -alcanzó a susurrar este cediendo inmediatamente a las caricias de James.
-La tengo, querido, la tengo-respondió James arrastrando delicadamente a su compañero hasta el dormitorio.

Pierino y James



“Te demostraré que todos los murmullos que has escuchado sobre mi persona son infundados. Es cierto que he cambiado de amante una y otra vez, pero también es cierto que ninguno logró tocarme el corazón como tú lo hiciste.
James”

“Tengo varias cicatrices, y la nariz no me quedó igual. Pero mi corazón está completamente sano, y te ama como siempre lo hizo desde el instante en que te conoció.
Pierino”