Desnudar el alma

 Desnudar el alma,

pintarla de sueños,

desterrar la rabia

por los sentimientos,

que trae la esperanza,

como ardiente fuego,

y nunca apargarla,

o impedir su vuelo,

pues en ella viajan,

profundos anhelos,

que la luna blanca,

riega con sus besos.

Vestirnos de magia,

recorrer el cielo,

pintar las miradas,

con un brillo intenso,

sentir que nos llama,

un mar de misterios,

y aún sin palabras,

recitar mil versos,

brindando las gracias,

a ese amor intenso,

que corre con ganas,

libre entre los cuerpos,

le prestaron alas,

vistió de recuerdos,

a desnudas almas,

en su viaje eterno,

que siguen con calma,

para no perderlos...

Alguna vez me quiso...

Alguna vez me quiso,

sospeché que era tarde,

al tiempo, mi enemigo,

no pareció importarle,

se oscureció el camino

, la noche se hizo sangre,

y tú amado furtivo,

de mí te aprovechaste;

cambiaste el destino,

robaste mi equipaje,

y ya no fuiste mío,

al viento, te entregaste,

llenándome de olvido,

en ese oscuro viaje,

dejando destruído.

mi corazón amante,

que alguna vez te quiso,

pero hoy,se hizo tarde...

Inolvidable

Un amor inolvidable,

es el que viví contigo,

remembranzas imborrables,

nunca tuvieron olvido,

en esa pasión que aún arde,

entre tu cuerpo y el mío,

respetando las señales,

de secretos fugitivos,

que regresan cada tarde,

apenas quedar dormidos

, esos anhelos fugaces,

que el tiempo guardó con bríos;

escaparon de la cárcel,

para regresar conmigo,

humedeciendo mi sangre,

que les sirvió de testigo;

cuando nos hizo inmortales,

más selló nuestro destino,

reluciente a cada instante,

aunque ya no estás conmigo.

Oda a las estrellas

El día que me vaya,

abandone esta tierra,

escapará mi alma,

derecho a las estrellas,

y en la noche callada,

de mística belleza,

galoparé sin pausa,

bajo su luz etérea,

armaré nueva casa,

para el día que vengas,

y la luna de plata,

anuncie tu presencia,

porque quienes se aman,

ganan la vida eterna,

no tendrán miedo a nada,

el cosmos los espera,

reluciente de magia,

y siempre ,las estrellas,

junto a la pasión calma,

,que se desespereza,

sin emitir palabras,

las viste de poemas,

cuando llega tu alma,

y con la mía se encuentra,

abriendo nuevas alas,

entre la noche vuelan,

hacia la vía láctea,

y una firme promesa,

para quienes se aman,

la muerte nunca llega,

las estrellas sagradas,

las guardan junto a ellas.

 

 

Septiembre 2019

Derecho reservado de autor

Sheina lee Safe creative

Noche estrellada

Amo la noche estrellada,

y su profundo misterio,

que dulcemente se enlaza,

entre millones de versos,

frágil pasión añorada,

asomando desde el cielo,

y esa luz sobre mi alma,

convertida en un reflejo,

apenas la luna blanca,

descansa sobre mi cuerpo,

pupilas enamoradas,

del colosal universo,

y su mística prestancia,

mezclada de sentimientos,

que mi pluma esperanzada,

va escribiendo en un cuaderno,

por si mi noche estrellada,

se transforma en un recuerdo,

que yo espero solitaria,

hasta que vuelve a mi encuentro

, esa eterna enamorada,

y dueña de mis desvelos,

con suave traje de gasa,

encendida de misterio,

acariciando mis palmas,

va obsequiándome más versos,

y una profunda mirada,

que va pintando mis sueños,

en cada  noche estrellada,

que guardo siempre por dentro.

El banco vacío

 Qué historias para contar,

tendrá ese banco vacío,

allí solo , frente al mar,

con el cielo de testigo,

fantasmas en soledad,

que encontraron su camino,

y quisieron descansar

retomando nuevos briós,

buscando la eternidad,

en mágico paraíso,

donde no hay oscuridad,

su amor lo tiene encendido;

¡cuántos recuerdos habrán,

buscando nuevos motivos!

para volver a brillar,

como el corazón de un niño,

o hacia algún sueño quizá,

 que en el tiempo se ha perdido,

y allí en ese lugar,

buscará nuevo destino,

junto a la mágica paz,

que ha unido viejos amigos,

bebiendo su libertad,

y alguna copa de vino,

que hoy hace recordar,

a su corazón dormido,

el mismo que quedó atrás,

cual pájaro fugitivo,

¡Qué historias podrá contar,

cuántos versos compartidos

si un día pudiera hablar

ese banco, aún vacío!

Sheina Leoni Handel Setiembre 2019

Foto :Profesor Oscar Pedrozo

El calor de tu piel

 

Tu piel late como fuego

cuando me haces el amor,

se viste de sentimientos

apenas oye mi voz,

tú te vuelves jardinero,

mi alma será tu flor,

mientras regresa el deseo

, como títere burlón,

movido por nuestros dedos

, al despertar la pasión,

que recorre firme el lecho,

dejando atrás el temor,

hacia ese esperado encuentro,

junto al profundo calor,

que tu piel va recogiendo,

y resguarda el corazón,

en ese instante perfecto,

bajo estrellas de neón,

que va encendiendo el cielo,

apenas cae el telón,

desnundando a nuestros cuerpos,

solos en algún rincón,

añorando con anhelo,

nueva cita entre túy yo,

 esa noche de silencio,

donde solo habla el amor.

Cóctel de palabras

 

Una a una las palabras

van conformando un poema

iluminando a mi alma,

como si fueran estrellas,

faros en la noche clara,

cuando su brillo refleja

el calor de tu mirada,

mientras la pasión regresa,

y al llenarme de esperanza ,

me transformas en poeta,

Lentamente las palabras

abren una nueva puerta,

y el deseo que nos aguarda,

suspirando con paciencia,

se estremece en la ventana,

nuevas estrofas expresa,

al escuchar tus pisadas

y mis manos que te esperan,

para escribir cuando me amas,

nuevamente más poemas,

cada noche iluminada,

que en su seno, nos refleja.

Retazos 

 Recuérdame ,amado,

si un día estás solo,

y nuestro milagro

se reduce a escombros

terminó el verano,

nos cubrió el otoño,

robó aquel regalo,

y sus sueños locos,

que tenían tus labios,

al sentir el gozo,

de ese amor lejano,

vivo entre nosotros,

que los crueles años

volvieron escombros,

recuerdos pasados,

regresan llorosos,

vienen a buscarnos,

con anhelos rotos,

juntan los retazos,

unirlos con oro,

remontar peldaños,

uno junto al otro,

y al volver a amarnos

jamás estar solos.

 

 

 

Amanecer en mi almohada

Se asoma el amanecer,

y va encendiendo la cama,

donde se une nuestra piel,

mientras confluyen las almas,

observando renacer,

tu rostro sobre mi almohada,

y el viento golpea también,

con dulzura la ventana,

mensajero de placer,

que surge cuando me amas,

y solo aumenta la sed,

de mi pasión, ahora calma,

cálida luz en mi ser,

cuando asoma la mañana,

despertándote otra vez,

bajo esas nubes tan blancas,

como hojas de papel

que nuestros nombres enlazan,

junto a cada amanecer,

disfrazado de esperanza,

y nos arrastra con él,

aun sin dejar la cama,

entre sueños del ayer,

que va recordando el alba,

volviendo a resplandecer,

como siempre en tu mirada,

esa que nunca olvidé,

pues brilla,sobre mi almohada.

 

Si algún día no estoy

Si algún día no estoy,

recorriendo tu vida,

recuerda aquel amor,

que dichoso surgía,

bajo mudo  farol

de la plaza vacía,

entre aquella pasión

con estrellas vestida;

y algún sueño veloz,

apenas presentía,

ese intenso calor,

en tu piel encedida,

por el  viejo rincón

y su intensa poesía.

El tiempo transcurrió,

escapando de prisa,

engañaba al reloj,

con infames mentiras;

persiguiendo al amor,

entre el sol y la brisa,

que la noche escondió,

en mis tristes pupilas,

escapó la ilusión,

también quedo perdida,

junto al añejo adiós,

entre lejanas risas,

y el tenor de tu voz,

que se unía a la mía,

escuchándose hoy,

en la plaza vacía,

bajo el  mudo farol,

que al no vernos dormía.

 

Sheina Leoni

Eso que llaman amor

mayo 2019

 

 

 

 

 

 

 

Por esas calles de otoño…

Por esas calles de otoño

voy marcando mi camino,

brillantes están mis ojos

junto a su encanto divino,

momento que tanto espero,

y cuando llega, lo admiro,

por esos colores puros

entre el dorado y el vino,

horizonte enamorado,

quizá un nuevo paraíso,

que se mantiene en el tiempo,

fulgurante entre los siglos

, hasta llegar a mi alma,

que jamás le dará olvido.

Voy caminando sin prisa,

el viento juega conmigo,

como un niño alborotado

a veces queda rendido,

pero yo sigo avanzando ,

busco recuerdos perdidos

, algunos descubro solos,

otros encuentro contigo,

amor fugaz en la noche,

de un pasado compartido,

renaciendo con la luna

en mi corazón dormido,

tomándome de la mano

cuando al otoño recibo;

nostalgia que siempre vuelve

y me cubre cual abrigo;

pues este amor nunca muere,

entre el oro, sigue vivo.