Combatiendo un estigma social: Entre lo verdadero y lo falso del VIH-octubre 2019

  Un momento difícil...

Hacía un largo rato que Mauricio se encontraba sentado en una confitería cercana a su barrio tratando de beber el café ya casi frío que tenía sobre la mesa. Su rostro reflejaba una preocupación fácil de detectar; había recibido el resultado de la prueba de VIH hacía unas horas y el médico le había confirmado lo que ya sospechaba: era portador del virus. Miró otra vez el reloj del lugar; Pablo, su mejor amigo, había quedado en venir a conversar con él a las diecisiete horas, y ya se había atrasado una hora. Raro, el joven era muy puntual. Mientras seguía aguardando, vino a su mente la última conversación telefónica con el muchacho, en la cual angustiado, le había confiado el amargo secreto guardado hasta el momento. “No sabías que eras gay”-había tartamudeado Pablo. “No lo soy”, te lo hubiese dicho si así fuese-respondió rápidamente el aludido. El diálogo había concluido, con la promesa de continuar charlando personalmente. Mauricio pensó que Pablo se había arrepentido, y abonando la cuenta, caminó pesadamente hasta la puerta de su hogar, para hablar con su madre, deteniéndose en el primer escalón de la casa tratando de obtener el valor que le faltaba. En ese instante, una voz conocida gritó su nombre: -Mauricio-Se me hizo tarde y olvidé el celular, pero acá estoy, como siempre-dice su amigo Pablo agitado por la carrera. Los dos hombres se abrazaron con fuerza, continuando juntos el trayecto hasta la puerta de la vivienda .Un último apretón de manos por parte de Pablo, y Mauricio abrió ésta abre con resolución .Su madre lo esperaba preocupada en el sillón del comedor, pero el joven ya no tenía miedo, la soledad y el miedo lo habían dejado tranquilo. Tenga empatía, póngase en el lugar del otro. Este artículo no pretende ser una clase de biología que trate sobre las características del VIH, o del sida ,de las cuales conozco muy poco, ni tampoco pasar a formar parte de la Inquisición, tratando de determinar quién es culpable o no del surgimiento de una epidemia que está entre nosotros, y por el momento, ha decidido quedarse. La idea es simplemente plantear el daño que podemos causar a las personas que padecen VIH por los terribles prejuicios y la discriminación de que muchas veces son objeto, a la vez que poner un grano de arena, en la concientización de la responsabilidad que debemos adquirir para prevenir y controlar el avance de esta afección. Eso es lo que intentaremos realizar con este humilde aporte. Aunque usted no lo crea… ¿Qué pensaría si le digo el VIH no se contagia? Pues que estoy diciendo disparates. Efectivamente, este virus no se CONTAGIA se TRANSMITE; parece tenue la diferencia, pero no lo es. Cuando una persona se contagia de una enfermedad, lo hace sin poder evitarlo. Por citar un ejemplo muy sencillo, mencionaremos la gripe. Subimos a un ómnibus, entramos a una clase, o, y puede ser que si alguna de las personas tiene gripe ésta ingrese a nuestro organismo muchas veces, sin poder evitarlo. La gripe, es contagiosa. El VIH, a diferencia del ejemplo antes citado, no puede viajar por el aire e ingresar a un organismo humano, debe ser arrastrado hacia el interior del mismo, a través de un intercambio de fluidos entre dos personas. Es necesario conocer cuáles de éstos pueden transmitir este virus y cuáles no. Por ejemplo: la saliva, sudor, orina o lágrimas no transmiten la infección pero sí lo hacen en cambio: los fluidos sexuales, la sangre y la leche materna .Recordemos que la exposición del feto o el bebé al virus, antes del nacimiento, durante el parto o a través del amamantamiento de una madre VIH positivo, pone en peligro al futuro niño. Es correcto mencionar también que ser portador del virus o ser seropositivo significa que se puede transmitir la enfermedad, pero que todavía no se ha desarrollado en la persona (puede tardar varios años y hasta entonces no presentar ningún síntoma de la misma ). Ser enfermo de SIDA significa que ya se ha desarrollado la enfermedad. Reiteramos, en ambos casos, podemos transmitir la enfermedad si no se toman las precauciones debidas. Pensar que este virus es contagioso, puede aumentar las actitudes discriminativas, incluso dudar en querer compartir un espacio con una persona portadora del virus, por temor a un contagio que en realidad es imposible. Lamentablemente, se sigue hablando de contagio, lo que genera en las personas, información confusa, terminología errónea y fantasías atemorizantes. Por el contrario , comprender esta idea ,nos permite discernir fácilmente que, por compartir un ámbito de trabajo con una persona que es portadora ,no nos hace correr ningún riesgo, ya que no existe intercambios de fluidos transmisores, tampoco por tomar mate café o té, y , mucho menos estar en la misma clase escolar. Una vez más, recordemos: LA SALIVA NO ES TRANSMISORA DE VIH. LA ORINA NO ES TRANSMISORA DE VIH. LAS LÁGRIMAS Y EL SUDOR NO SON TRANSMISORES DE VIH. Y FUNDAMENTAL :NO PUEDO CONTAGIARME de algo que no es CONTAGIOSO. ¿Quiénes pueden enfermarse de sida? Todas las personas que no siguen las indicaciones necesarias por los especialistas en el tema así de simple. Este virus no es exclusivo de personas con una determinada orientación sexual (homosexuales, trans ), si bien esta falsa implicación se originó en el hecho de que los primeros casos documentados en Estados Unidos, afectaron a hombres que mantenían relaciones sexuales con individuos de su mismo sexo. Pero no hay que descartar la investigación que realizó el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) revelando en el informe “The Gap Report” (El Informe de la Brecha) que los hombres homosexuales y las mujeres transgénero son mucho más afectados por la epidemia del VIH/SIDA, que el resto de personas adultas en el mundo. Según el informe del departamento de las Naciones Unidas, “los hombres gay y otros hombres que tienen sexo con hombres son 19 veces más propensos a vivir con VIH que la población general”. Además, “las mujeres transgénero son 49 veces más propensas a vivir con VIH que otros adultos en edad reproductiva”. The Gap Report advirtió también que la incidencia, es decir nuevos casos de infección de VIH, “entre hombres gay y otros hombres que tienen sexo con hombres está creciendo en varias partes del mundo”. Cabe aclarar que la orientación sexual en sí misma, no es condición preponderante en la adquisición del VIH; sino más bien, como dijimos, la falta de precaución ante una epidemia que no hace distinciones .Por eso, insistimos en la inoperancia y el estigma que trae hablar de personas de riesgo, más que señalar “Conductas de riesgo”, éstas actitudes son las que siguen aquellos seres humanos que no respetan las orientaciones necesarias para evitar la dolencia., y lograr así que el virus continué extendiéndose . Dificultades 1. El Empleo: A. Si tiene VIH, es una persona que podría no ser suficientemente productiva, por consiguiente, no justificar su fuerza laboral debido a la enfermedad. B. Genera desconfianza entre sus empleados o compañeros de trabajo por la ignorancia del tema del VIH, la gente se asusta al ver una persona que tiene VIH todavía en pleno siglo XXI C. Una persona con incapacidad laboral debe por ley recibir un pago por su tiempo de incapacidad, a un empresario, esto jamás le convendría en materia de productividad. 2. El aspecto social: A. Las personas positivas públicamente suelen ser objetos de críticas, y comentarios bastante ofensivos, y son considerados como personas poco atractivas para conocer, ya que son portadores de una enfermedad que aún es considerada mortal, tratable pero sin cura aun. B. La sexualidad es uno de los factores sociales por los cuales nosotros aprendemos a conocer a las personas, por eso mismo cuando una persona es diagnosticada como positiva, muchas veces es considerada promiscua ,por lo que muchos individuos evitan tenerla cerca. 3. El aspecto Cultural: A. Si tiene una enfermedad contagiosa, debe ser apartado de la sociedad, ya que puede pasar la enfermedad a otra persona. B. La educación que tenemos en nuestras sociedades sobre el tema es poca o nula, por lo tanto se suele temer a la “enfermedad” y en su defecto a aquel , que tiene la enfermedad. Se dice que…. El sida hizo su aparición en 1981, cuando en las ciudades de Nueva York, Los Ángeles y San Francisco, Estados Unidos, se detectaron grupos de hombres homosexuales que presentaban infecciones y / o tumores malignos inusuales para su edad.(la falsa y triste creencia de la peste rosa) Dos años más tarde, en 1983, se descubrió que la enfermedad era causada por un virus (denominado VIH) y en 1985 comenzaron a aplicarse pruebas diagnósticas de la infección mediante estudios en sangre (pruebas serológicas), que permiten detectar cuando una persona ha estado en contacto con el virus. En la actualidad, hay sida en todos los continentes y prácticamente en todos los países del mundo, según el reporte realizado por la Organización Mundial de la Salud y las Naciones Unidas, destacando que los diez países con el porcentaje más alto de adultos infectados de VIH se encuentran todos en el continente africano. El África subsahariana, donde había 25,8 [24-28,7] millones de personas infectadas por el VIH en 2014, es la región más castigada. Casi el 70% del total mundial de nuevas infecciones por VIH se registra en esta región conforme lo establece el informe de la mencionada Organización .El mismo Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre VIH/Sida destaca que Panamá registra la más alta prevalencia en países de América Latina con este virus y que la tendencia es en alza. La peor epidemia… En el mundo actual, el azote de sida ha sido acompañada por otra epidemia más terrible aún: el miedo, la estigmatización y discriminación hacia quienes han contraído el virus Mientras esta situación continúe, la idea de que los infectados forman parte de grupos “especiales” no dejará de existir, y su exclusión social tampoco. Debemos combatir estos conceptos erróneos mediante una educación académica certera y de calidad que debe ir mucho más allá de una simple publicidad televisiva, teniendo en cuenta las características de cada tipo de público, con lenguajes y códigos particulares. Además, se requieren campañas en escuelas y trabajos personalizados. No se trata de desparramar el temor, sino de enseñar a protegerse del virus, a la vez, que respetar y fomentar la participación de quienes han adquirido el VIH en actividades sociales. Ya es hora de que el personal sanitario, los afectados y la sociedad en general se exprese respecto al VIH con los términos que le corresponden y no con otros que alteren su verdadera naturaleza. Una vez más trabajar juntos es la única forma de lograr una verdadera sociedad inclusiva, no hay otro camino posible. Y solo hay un mecanismo: La Educación. Desterremos los temores infundados y colaboremos como corresponde en la erradicación definitiva de esta dolencia, y muy especialmente de los prejuicios y la discriminación por tal motivo, que tanto mal hacen a los seres humanos.

 

“Debemos encontrar una manera de vivir juntos, en paz, en armonía y pleno respeto de los derechos humanas y las libertades fundamentales”, Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU Profesora Sheina Leoni Handel Uruguay

Juventud y sexualidad septiembre,2019

El termino juventud es muy ambiguo, ya que el concepto presenta muchas divergencia en relación a las épocas de estudio, contenido social o biológico al cual nos referimos. Entonces, es prioritario clarificar qué entendemos por juventud, aceptando que este concepto se ha transformado al igual que también ha variado la composición y proporción del contingente de jóvenes respecto al total de población mundial. Por lo tanto, y a efectos de clarificar el trabajo utilizaremos en primera instancia la definición utilizada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas, que define a : La juventud como la población comprendida entre los 14 y 25 años, un momento muy especial de transición entre la infancia y la edad adulta, en el que se procesa la construcción de identidades y la incorporación a la vida social más amplia. La adolescencia y la juventud son conceptos socialmente construidos en virtud de los cambios y similitudes que acontecen en los ámbitos biológicos, psicológicos y culturales; por consenso, se ha establecido que la adolescencia trascurre entre los 10 a 19 años, y se define a la juventud propiamente dicha entre los 20 a 25 años” (UNPFA, 2015). Si aceptamos, que la “juventud" es un proceso de transición por el cual se pasa de la dependencia completa, que caracteriza a la infancia, a la plena autonomía que es la propia de la vida adulta, hay que admitir que este proceso no siempre transcurre de igual forma. Hace unos años, desde los quince años, o incluso antes, los chicos empezaban a trabajar en el campo como agricultores o jornaleros, en la fábrica como aprendices, o tal vez en un comercio u oficina. En el caso de las chicas la situación era, si cabe, más dura, ya que independientemente de la clase social a la que perteneciera, estaban prácticamente excluidas de la educación y pasaban de la dependencia del padre a la de su marido. Si, además, eran de clase modesta, desde niñas se incorporaban al servicio doméstico y debían ayudar en las tareas de la casa y en el cuidado de sus hermanas y/o hermanos. Afortunadamente, desde el último cuarto de siglo esta situación ha cambiado bastante, existiendo más flexibilidad para elegir su futuro y nuevas dificultades propias de un nuevo contexto. Este fenómeno, conocido como moratoria social o juventud prolongada, es típico de las "sociedades modernas". El período educativo, la dificultad para encontrar un puesto de trabajo, la edad de contraer matrimonio, edad para independizarse, etc., todo ello obliga a que se dilate el tiempo de estancia en el hogar familiar. Y el reconocimiento y la defensa de los derechos vinculados a la salud sexual y reproductiva constituyen una pieza fundamental de los avances sociales que los jóvenes han logrado en los últimos tiempos. La posibilidad de ejercerlos en un marco de respeto por los demás, inclusión y reconocimiento de la diferencia y cuidado de la salud, la sexualidad es un elemento fundamental en todos los momentos del desarrollo humano. La Organización Mundial de la Salud, sostiene que la sexualidad humana abarca tanto las relaciones sexuales (el coito) como el erotismo, la intimidad y el placer. La sexualidad es experimentada y expresada a través de pensamientos, acciones, deseos y fantasías. En la actualidad, cada persona escoge cómo vivir su sexualidad, aunque esta decisión suele cambiar a lo largo de los años. Se puede hacer una primera distinción entre quienes mantienen relaciones sexuales para procrear y quienes lo hacen para sentir placer, siendo esta última característica fundamental en los jóvenes. Entendemos que el ser humano, involucra prácticas y experiencias relacionadas a la satisfacción, a la afectividad, al placer, a los sentimientos, al ejercicio de la libertad y a la salud. La sexualidad es una construcción histórica, cultural y social, y se transforma de acuerdo con las relaciones sociales. Sin embargo, en muchas sociedades sufren censura y limitaciones en sus posibilidades de vivencia plena por causa de la construcción de mitos, tabúes, preconceptos, interdicciones y relaciones de poder. Para Foucault (2014), la sexualidad es una relación de poder entre hombres y mujeres, padres e hijos, educadores y alumnos, sacerdotes y laicos y otros. Esas relaciones son establecidas de acuerdo con los presupuestos de determinada cultura sobre el sexo, una vez que existen variaciones en contextos espaciales y temporales de la historia de cada pueblo. La juventud es un momento de (re) descubrimiento y la sexualidad se construye en el transcurso de la vida. Es parte de la historia personal de cada persona tejida por las relaciones interpersonales entre individuo, el ambiente, la cultura y su contacto con el ideario de visiones del mundo. Es en ese sentido que Foucault (2014) refiere que la sexualidad no se construye solo en la dimensión biológica, pero principalmente en el imaginario. La sexualidad está en el plano no solo en lo palpable, sino también en el discurso que lo sustenta. Respecto a los jóvenes, es bueno tener claro que, la iniciación sexual de los mismos ocurre antes que informaciones y conocimientos importantes hayan sido internalizados. Esa falta o escasez de conocimiento e información caracteriza un contexto de vulnerabilidad, con exposición a situaciones de riesgo, ausencia de preocupación con medidas preventivas en relación al uso del preservativo como forma de protección del embarazo y de las infecciones, por ejemplo. .Es importante destacar también que la diversidad sexual humana nos indica que existen muchos modos de ser mujer u hombre, varias orientaciones sexuales e identidades de género, más allá de los rígidos estereotipos. Hoy en día se utilizan las siglas GLTB (o LGTB) para designar al colectivo de Gais, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales, que han sido quitados de la lista de enfermedades psiquiátricas. Por lo tanto, tengamos en cuenta que no es posible comprender la sexualidad sin tener en cuenta a la persona en su conjunto. La sexualidad está presente en las tres dimensiones que configuran al ser humano: Biológica (las primeras células del organismo ya están diferenciadas sexualmente), Psicológica (cada persona tiene su propia orientación sexual y la vive de una forma particular) y Social (nuestra socialización y educación están filtradas por el hecho de que seamos chicos o chicas). Y que además el comportamiento sexual ha ido cambiando en función de la realidad de cada época, y también varía a lo largo de la vida de una persona. Y en última instancia, es bueno destacar que la educación sexual es un recurso fundamental que todas las comunidades deberían usar a la hora de formar a sus niños y jóvenes. Lamentablemente los seres humanos hemos desarrollado miedo y vergüenza alrededor de nuestra propia sexualidad, lo que conduce inexorablemente a la desinformación y a la represión, con sus terribles consecuencias. Estamos en el siglo XXI, era de los Derechos Humanos en toda su plenitud, y así debería considerarse, respecto al tema que nos invoca. Prof. Sheina Leoni Uruguay Bibliografía: 1- La transformación de la intimidad-Sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas-Anthony Giddens – Cátedra Teorema 2-DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS SEXUALES- aprobada por la Asamblea General de la Asociación Mundial de Sexología, WAS, el 26 de agosto de 1999, en el 14º Congreso Mundial de Sexología, Hong Kong. 3- Manual para la introducción de la perspectiva de género y juventud al desarrollo rural- M. J. Moreno, R. B. Agirregomezkorta, M. Cuadrado.España

En busca del arcoiris perdido por Sheina Lee

 

 Dedico a esta nota a todos los jóvenes que confiaron en mí contándome sobre sus difíciles experiencias de vida, como consecuencia de tener una orientación sexual diferente a la mayoría. Ojalá mi humilde aporte haya servido como un aliciente para continuar adelante, al igual que lo hizo, esa increíble luz con la que ellos pintaron mi vida. Vaya entonces, este texto, por un futuro lleno de colores para todos los seres humanos. Sheina

Septiembre, 2019

Rojo: pasión Muchas personas me han preguntado en reiteradas oportunidades cual fue el motivo por el cual participo tan activamente en el reclamo y defensa de los derechos de las personas LGBT. Varios de estos individuos, han supuesto que tengo algún pariente homosexual expulsado del grupo familiar , pero en realidad, solo tengo conocimiento sobre una lejana prima a la cual hace muchos años que no veo, por lo que tampoco estoy segura de su orientación sexual. De cualquier forma, la mayoría de nosotros tenemos un pariente u amigo Gay, aunque muchas vece no estamos al tanto. Otros, han sugerido que soy una lesbiana oculta, incluso trans en potencia, pero solo han logrado sacarme una tenue sonrisa, ya que no es tema que me preocupe. Si tuviera otra orientación sexual u identidad de género diferente a la que usufructuó, hace tiempo viviría de acuerdo a esta. No para aquietar murmullos sociales, sino porque creo que la vida debe vivirse con plenitud, y eso solo se logra siendo libre. Entonces, si no es nada de lo anteriormente mencionado, ¿Qué me motiva a ser partícipe de una concientización social, cuyo resultado aparentemente no me afecta en nada? La realidad, es que sí me inquieta, como debería hacerlo a todas las personas que creen que la justicia y la inclusión social deberían constituirse como unas de las principales metas planteadas en las agendas de los Gobiernos del Planeta.

Naranja: Alegría En primera instancia me hace muy feliz contribuir de alguna forma con una colectividad que ha ido postergada durante tanto tiempo. Sin duda, se ha recorrido mucho camino desde aquel preciso momento, hace ya treinta años, cuando un joven alumno, se plantó delante de mi escritorio y me confesó sin atisbo de duda, que era Gay. Jemas olvidaré ese decisivo instante, porque quien escribe, recién comenzando sus funciones de docente, provenía de una época de oscurantismo y barbarie; desconociendo absolutamente todo sobre el tema. Nunca comprendí que lo llevó elegirme para hacer tal declaración, supongo que fueron las permanentes conversaciones que teníamos en los recreos de un afamado liceo nocturno. Algo percibió en aquella joven profesora de casi su misma edad que lo llevó a liberarse de una carga que ya no quería o no podía sostener solo, o tal vez que compartía únicamente con un núcleo muy cerrado. Sin embargo, por varios meses, me mantuvo convencida(o probablemente yo no captaba las señales) de que era heterosexual. Ni remotamente se me hubiera ocurrido otra cosa cuando me contaba sobre su vida privada.

Amarillo: Amabilidad, hospitalidad Y si bien no debe haber sido fácil para él, tampoco lo fue para mí, especialmente cuando decidió presentarme a su compañero de vida. -¡Qué decir, como actuar para no ofender a este joven que había creído en mí hasta declarar finalmente, que su novio era divorciado y tenía dos niños con quiénes patinaban durante los fines de semana! ¿La madre de esos niños estaría enterada, como percibiría la situación?-¿Qué pensarían las criaturas? -eran mis constantes reflexiones hasta el día que, finalmente llegó el extraño encuentro.

Verde: Crecimiento, renovación Cabe destacar que fue mucho más sencillo de lo que esperaba. Y así, una fría noche invernal, luego de las presentaciones pertinentes en la puerta del local liceal, decidimos tomar un café en un bar cercano. Ni por una vez pensé que estaba haciendo algo incorrecto, sencillamente me reunía con un alumno y su pareja para conversar de la vida. Y el verlos juntos, conocer sus sueños y aspiraciones, fue suficiente para convencerme de que las casualidades no existen, y que debía seguir trabajando para que estas personan pudieran integrarse plenamente a la sociedad y ser felices como todos los demás. Ya sabía que ser homosexual no era una enfermedad, pero tenía claro, que convencer a la sociedad sería un trabajo titánico, por lo que me puse en campaña para pedir y comprar los pocos textos que existían sobre la temática, muchas veces, enfrentando las irónicas miradas de los dependientes. (Recordemos que no utilizábamos Internet) Otras, recibiendo una guiñada cómplice de quienes seguramente integraban la mencionada Colectividad y veían en mí uno de ellos. No estaban equivocados, ya era una más. Tiempo después, me reencontré con mi querido alumno en un ómnibus capitalino y me contó que habían culminado sus sueños de ser psicólogo y estaba en pareja. No llegué a enterarme si era la misma u otra persona, pero no era relevante: estaba contento y eso fue suficiente.

Azul: Fuerza, serenidad. Un año más tarde, en una nueva Institución volví a recibir otra inesperada confidencia. Un joven alumno se acercó en un momento de descanso, para narrarme su problemática familiar: era Gay y su familia, de importante linaje, lo había amenazado con echarlo la calle si no cambiaba de “actitud”. La situación se presentaba verdaderamente compleja, porque el joven era un bailarín en ascenso de una conocida revista musical, y por lo tanto, cada vez más visible. Orgullosamente, me mostró su álbum de fotos, al que halagué con gran entusiasmo, sin estar segura de haber tomado la actitud correcta. Pero alcanzó ver su iluminado rostro, para darme cuenta que no me había equivocado. Al tiempo, el estudiante dejó de concurrir a clase, y no supe más nada sobre su vida, hasta que hace unos años me crucé casualmente con un compañero del grupo y me enteré que había fallecido de SIDA. Sentí un dolor muy grande por todas esas existencias perdidas como consecuencia de la incomprensión de una sociedad muy dura e ignorante como para recibirlos. (¿O debería decir recibirnos?)

Violeta: Dignidad Son muchas las historias que escuché y viví a partir de mis comienzos como docente, en soledad primero, en grupo más adelante. Escuché cientos de situaciones, sigo haciéndolo, pero hoy, con las manos libres para poder resolver. Las épocas cambiaron, y nosotros también. Nos hicimos más fuertes, aprendimos a conocer a nuestros aliados y alejarnos respetuosamente de los enemigos. Durante varios años, tuve que adaptarme a navegar entre dos aguas, heterosexuales por un lado y la colectividad LGBT por el otro. Porque ninguno comprendía claramente que hacía defendiendo una causa, que “aparentemente” seguía sin ser la mía. Pero proteger la dignidad humana y el respeto hacia el otro siempre debe ser una lucha en común de todos los seres humanos sin ningún tipo de distinción, pues ese objetivo es parte de lo que nos hace verdaderamente humanos.

Hoy la preguntas han cesado, quedan alguna miradas desconfiadas que poco o nada me importan y una lucha que sigue vigente, pero ya con muchas conquistas logradas. -¿Si imaginé en mis comienzos que dos personas del mismo sexo se iban a poder casar? Nunca, ni remotamente pasó por mi mente esa idea. Mucho menos los importantes logros sobre la identidad de género, o la existencia de familias homo parentales. Tampoco pensé que después de treinta años, seguiría hacia el mismo camino, en “busca del arcoíris perdido”, hasta que este brille, definitivamente en todo su esplendor. Retomando el principio de esta nota ¿Que hago trabajando junto y por las personas LGBT?: Lucho por lo que es justo, por el éxito definitivo de una batalla que también es mía. Porque indiscutiblemente, soy parte de la diversidad, y eso nadie puede ser capaz de discutirlo. Todos somos maravillosamente diversos y hasta que esta idea no sea compartida por todos las personas, nuestro trabajo deberá continuar sin interrupción. En eso estamos, y así seguiremos. Mientras tanto, un brindis a la distancia por lo que ya conseguimos.